Nativa Coast
Setenta y cinco años de elegancia costera
Nacimos en Cartagena cuando el lujo era discreto
En 1950, en el muro de una casa colonial de Getsemaní, una costurera llamada Elena Vargas comenzó a confeccionar trajes de baño para las pocas mujeres que viajaban al Caribe con el mismo equipaje que llevaban a París. Sin logotipos llamativos. Sin estampados tropicales. Solo líneas limpias y telas que resistían el sol.
Tres generaciones después, Nativa Coast permanece fiel a esa premisa. Compramos las mejores telas a proveedores italianos, las confeccionamos en nuestro atelier de Cartagena y las distribuimos a mujeres que entienden que un bikini puede ser tan sofisticado como un abrigo de cachemira.
Servimos a veintiocho países en Centroamérica, Sudamérica y Europa — siempre con el mismo estándar: 200 piezas por modelo, numeradas y certificadas.
Setenta y cinco años en la costa
Fundación en Cartagena
Elena Vargas abre el primer atelier en Getsemaní, confeccionando piezas para la élite caribeña.
Primeras exportaciones
Llegada a Panamá y Venezuela. Inicio de relaciones con tejederías de Como, Italia.
Expansión europea
Apertura de la primera boutique en Saint-Tropez. Presencia en Marbella y Mykonos.
E-commerce global
Lanzamiento de la tienda online con envío a 28 países y ediciones limitadas numeradas.
Cuarenta y ocho horas por prenda
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01
Artesanía Cada prenda pasa por un proceso de 48 horas de confección manual.
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02
Materiales Nylon italiano regenerado, forros de doble capa y hardware en oro satinado.
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03
Exclusividad Ediciones limitadas de 200 piezas por modelo, numeradas y certificadas.
Lujo consciente, sin concesiones
Utilizamos ECONYL® — nylon regenerado de residuos oceánicos — en el 80% de nuestras piezas. Nuestro atelier opera con energía solar y emplea a artesanas locales de Cartagena con salarios justos y formación continua. El exceso de producción no existe en nuestra casa: fabricamos solo lo que vendemos.